miércoles, 29 de abril de 2020

¡Me enseñan a creer!


 ¡Me enseñan a creer!

Los tiempos han cambiado y las generaciones cada vez enfrentan retos quizás un poco más complejos, por lo que aquellos que nos nombramos como adultos responsables hemos caído en la trampa de dejar de creer en la capacidad de los jóvenes de hoy de ser creativos, de enfrentar sus dificultades, de poder explorar el mundo y salir victoriosos.

En este tiempo con ellos, mis pelaos y mis chiquis, he vuelto a creer…me enseñan a creer.

Efectivamente, las nuevas generaciones tienen un comportamiento “desafiante”, “aguerrido”, pero ¿Qué generación no lo ha tenido?, si para cada época lo que hacían los jóvenes era espeluznante y mal visto por los ya nombrados “adultos responsables”. Y es que, ¿qué es ser adulto responsable?, acaso creemos que es criticar sus pensamientos, acciones y palabras…

Entiendo que los niños, las niñas, los adolescentes y jóvenes, necesitan contención, limite, norma y todo eso que ya sabemos, sin embargo, si recuerdo mi juventud, también necesité escucha sin juicio, abrazos, complicidad, admiración, confianza, un espaldarazo que me hiciera sentir que lo estaba haciendo bien.

Con ellos, he vuelto a creer…porque, así como yo pude con los desafíos de mi época, sé que ellos pueden con los desafíos de la suya; cuando los miro a los ojos veo en ellos el deseo de ser mejores, veo las ganas de devorar el mundo, veo seres “sentipensantes” que quizás sólo quieren y necesitan como yo o como tú, ser escuchados, ser realmente amados.

Caterine Sepúlveda Aguilar
Profesional en Psicología

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